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domingo, 8 de abril de 2012

San carlos de las Cuatro Fuentes


San Carlos de las Cuatro Fuentes



San Carlos de las Cuatro Fuentes es una obra de Borromini, clave para este período. Fue construida en la época del Barroco, en Roma (s. XVII).
La fachada del templo, construida en piedra, constituye un paradigma del barroco italiano. Está dividida en dos plantas por un friso en el cual se inscribe en latín (IN HONOIS TRINITATEM ET CAROLI MDCLVI), una dedicatoria y la fecha de su consagración. Destaca de la fachada las cuatro columnas de orden compuesto gigante (fuste liso y capitel corintio).
Los ritmos son opuestos en ambos pisos, pues a las formas cóncavas del piso de abajo les corresponden las formas convexas en el alto. La plasticidad de la fachada viene reforzada por entablamentos que se ondulan y se quiebran en perfiles mixtilíneos a fin de conferir al conjunto un movimiento permanente.
El sentido teatral de la fachada viene dado por varios elementos: relieves ornamentales; nichos y las estatuas de San Carlos Borromeo y otros santos; el edículo-ventanal saliente del piso superior; y el gran óvalo llevado por ángeles que rompe el entablamento y la balaustrada de remate. Ese óvalo contiene una pintura al fresco de la "Coronación de la Virgen".

La planta de esta iglesia es la unión de la idea del rombo con líneas curvas para crear movimiento. La cúpula de este proyecto es muy llamativa puesto que es muy similar a los paneles de abejas, por lo tanto, el autor tiene la inspiración en la naturaleza.



La fiebre constructiva que parece afectar a Roma a lo largo del siglo XVII es una muestra del afán de la Iglesia Católica por demostrar su poder que estaba muy debilitado por las constantes luchas contra los Reformistas protestantes. El papado se empeña en demostrar su poder construyendo fastuosos templos y palacios aunque en muchos casos, la apariencia de lujo y poder encubre la pobreza de los materiales (ladrillo, estuco) que prueban el mal momento económico de la iglesia.